13 de julio, 1976...
Bueno, ahora que he llegado a mi cumpleaños número 29, he de hacer una pequeña retrospectiva de estos últimos 10 años, y qué pensaba que estaría haciendo yo cuando cumpliera 29!
Cuando cumplí 19 años, ya estaba
trabajando de noche, ganando bastante bien para alguien de mi edad, pero sin la oportunidad de estudiar como yo quería. Entre las cosas que siempre quise estudiar, estaba el idioma japonés, el cual empecé a estudiar a esa edad, y que me abrió los ojos a un mundo completamente diferente. El otro acontecimiento importante de ese año fue la muerte de mi mejor amigo, Luis Andrés Cubero Granados y su hermano Gustavo. Muchas veces he pensado que estos dos acontecimientos marcaron en gran manera el rumbo que mi vida tomaría después.
A los 21 años cumplí otro de mis sueños, el de ir a Japón por primera vez, gracias a la ayuda de otro de mis mejores amigos,
Kenji Nishida. Estando allí pude alcanzar otras cosas, como ir a un
concierto de U2, y mejorar dramáticamente el dominio de japonés que tenía hasta el momento.
A mis 23 años comencé a trabajar en el Grupo Taca (hoy solo Taca) otra oportunidad para conocer personas diferentes, y la oportunidad de viajar y aprender mucho más de mi país y el mundo en general.
A mis 25 años logré al fin proseguir con mis
estudios universitarios, algo que no había podido lograr debido a muchos factores. Mis ganas por continuar nunca desaparecieron, y una de las cosas que siempre recuerdo son las palabras que mi profesor de biología en el colegio dijo una vez: “No importa si no puede estudiar inmediatamente después de terminar el colegio. Lo importante es que continúe y no pierda de vista lo que quiere hacer” (hasta hoy, recuerdo eso como si me lo hubieran dicho ayer).
A mis 26 años inicié mi trabajo en la Agencia de Cooperación Internacional de Japón (JICA), lugar en el que actualmente trabajo. Algo interesante es que nunca me imaginé llegar a trabajar para el gobierno de Japón, y al mismo tiempo siento como se cierra una especie de ciclo, ya que mi primera interacción con el idioma japonés se dio a través de las clases de una profesora voluntaria de JICA.
Creo que no es fácil hacer un recuento de todas las cosas que he vivido en 10 años, sin embargo, si hay algo que puedo decir con seguridad, es que NO ME ARREPIENTO DE NADA DE LO QUE HE HECHO HASTA EL MOMENTO. Y a veces me asusta cuando miro en retrospectiva y veo la gran cantidad de acontecimientos y personas que me han formado (muchas veces sin darse cuenta) y me han hecho lo que hoy soy.
A mis amigos, Fernando, Cynthya, Destroyer, Cuki, Alejandro, Johann, Jonathan, Jeffrey, Gustavo, Kenji, José Pablo, Elizabeth, Adrián, Mauricio, Percy, Mario, a mis profesores de Universidad y otros muchos más, a todos ellos, ¡muchas gracias!